Microscopía de rutina: mejora de la productividad a través de una mejor ergonomía

En general cuando trabajamos en una labor rutinaria, solemos adoptar una postura que puede sobrecargar estructuras anatómicas del sistema musculoesquelético, como discos intervertebrales, tendones o musculatura. Esto con el tiempo puede generar desde un simple dolor hasta lesiones severas y puede afectar negativamente la productividad. La microscopia de rutina no está ajena a esto.

Para los histopatólogos es muy importante tener un microscopio completamente ergonómico debido a que trabajan una gran cantidad de horas con el equipo (4 a 6 horas al día). La ergonomía de éste es una prioridad para la microscopía de rutina clínica. Sentarse en una posición incómoda puede causar al operador dolor de espalda, cuello, hombros, brazos y manos.
En este artículo, se describen los problemas encontrados por los profesionales que realizan las tareas diarias de microscopía.

¿Cómo se configura un microscopio ergonómicamente?
Una vez seleccionado el microscopio correcto, se deben considerar los cinco puntos clave que permitirán adoptar una postura correcta.

1-) Asiento: Comience con el asiento. Asegúrese que la columna lumbar esté apoyada correctamente en la parte posterior del asiento. Esta posición brinda una buena postura al resto de la espalda, incluyendo el cuello.

2-) Mesa: El siguiente punto por considerar, es la posición del microscopio sobre la mesa. El microscopio debe ubicarse lo más cerca del borde del escritorio. Así se evita que el usuario tenga que desplazarse para observar a través de los oculares.

3-) Oculares: Cuando se utiliza un microscopio ergonómico con un cabezal flexible, se pueden realizar ajustes adicionales para personalizar la posición de los oculares. Por ejemplo, los oculares pueden acercarse al operador o bien girarse para obtener un ángulo de visión más horizontal.

4-) Brazos : Sin la configuración ergonómica correcta se genera cierto grado de tensión en los brazos. Esta tensión se puede reducir al ajustar los controles de enfoque a una posición al alcance de los brazos.

5-) Movimiento: Por último, considerar su capacidad para moverse una vez que una posición comienza a sentirse incómoda. Es necesario poder hacer algunos movimientos leves, incluso si está en la posición más ergonómica. A los humanos no les gusta estar en la misma posición todo el día, tener alguna variación resultará en menos fatiga.

Es por esto, que Olympus ha desarrollado una gama de microscopios clínicos que abordan los desafíos de la microscopía rutinaria. Mediante un análisis cuidadoso de los especialistas, los cuerpos de los microscopios se diseñaron optimizando la posición de los controles y con la posibilidad de ajustes adicionales.

El resultado final mejora en gran medida la comodidad y la productividad de los usuarios minimizando el riesgo de errores. Particularmente increíble es el microscopio clínico BX46, que presenta un cabezal ergonómico único, que tiene la flexibilidad de moverse hacia adelante, hacia arriba y cambiar la inclinación para acomodar la posición a los ojos del usuario. (Fig1)

Este microscopio también tiene una platina de altura fija y controles de movimiento bajos. De esta manera se facilita la observación de la muestra con cambios rápidos de los campos, minimizando la tensión en los antebrazos durante la operación (Fig2).

Por lo que, cuando se trata de ergonomía, la microscopía de rutina tiene requisitos que son diferentes a los de otros usuarios de microscopía. En consecuencia, estos requerimientos pueden mejorar el bienestar del usuario y la productividad laboral.
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